21 Días como un izkierdista
La crisis galopante a la que nos ha llevado el gobierno socialista la coyuntura económica mundial me ha sensibilizado especialmente con la situación de los trabajadores españoles. Yo, de noble cuna y rancio abolengo, no me había percatado de los millones de parados ni de lo mal que lo está pasando la gente.
Como persona razonable que soy, una vez me percaté empecé a preguntarme: ¿Puedo estar equivocado? ¿Y si el sistema capitalista que con tanto ahínco defiendo no es sino una forma de explotar al pobre y al trabajador? ¿Puedo ser, en cierto modo, responsable? ¿Debería vender mis acciones del BBVA?
Pronto, mi espíritu científico me llevó a comprobar todo esto por mismo y sacar esas disparatadas ideas de mi cabeza (excepto lo de las acciones del BBVA, hice bien vendiendo). Decidí comportarme durante 21 días como una persona de izkierdas, copiando la idea de un popular programa de televisión que al parecer entusiasma al vulgo.
Día 1: Caminando por el centro en mi paseo matutino, me encuentro a un pobre hombre acostado sobre unos cartones. Mi naturaleza bondadosa y mis renovadas ganas de ayudar a la gente me impulsan a darle un fajo de billetes. Dicen que no hay nada más bonito que la sonrisa de un niño, pero lo cierto es que la sonrisa desdentada de un politoxicómano tiene también cierta belleza intemporal. “¡No se lo gaste todo en caballo, joven!”
Prosigo mi camino lleno de felicidad por la buena acción que acabo de hacer hacia un café que frecuento. Mis amigos aplauden el gesto y alaban mi extravagancia y osadía. Más tarde, cuento mi hazaña en internet a un grupo de gente más vulgar y prosaica. Una web llamada Menéame.
Cuál es mi sorpresa cuando, lejos de aplaudirme, vomitan comentarios como este: “La limosna no tiene nada que ver con la izquierda. Es más una cosa de derechas, que intenta apaciguar un poco su mala conciencia con gestos que ellos llaman de beneficencia. Pero no les sirve para conciliar el sueño, igualmente.”
Día 2: Comienzo a descuidar mi higiene corporal.
Día 3: La limosna no es solución a ningún problema, es algo que hacemos la gente de derechas (mentira, yo nunca he regalado a nadie nada, porque creo firmemente en que los pobres deben trabajar), así que… ¡Cambio de actitud!
Dales una caña y enséñales a pescar: encuentro a un mendigo a la puerta de un Gadis. Le indico dónde hay unos almacenes sin apenas vigilancia y le doy uno de mis abrigos viejos para que no tenga un aspecto tan sospechoso y pase desapercibido ante el guardia de seguridad. Le hago prometerme que me lo devolverá, por supuesto. Es un préstamo y no una limosna.
Día 4: Decido tomarme el resto de la semana para aprehender los conocimientos y cultura necesarias para ser un verdadero pensador de izkierdas. Empiezo leyendo a Marx, intercalando la poesía de Lorca y otros vagos similares sospechosos de homosexualismo.
Día 5: Rompo la dinámica al escaparme para ir a los toros. Me siento culpable, y me prometo que no volveré a recaer.
Día 9: Me entero de que he estado perdiendo el tiempo: al parecer, todo lo que necesitas hoy día es una conexión a internet y entrar un par de horas en kaosenlared.net o rebelion.org para tener una opinión objetiva, completa, y totalmente formada sobre la actualidad política mundial. La desinformación a la que nos someten hoy día es brutal, pero más brutal son aún las tropelías que comete la derecha a lo largo y ancho del mundo. De algunas ni siquiera estoy informado.
Por ejemplo, los EEUU provocaron deliberadamente, Dios sabe con qué propósito, el terremoto en Haití. Cuba es un país en el que se vive de forma más que decente, y no una dictadura financiada mediante el turismo sexual como nos había hecho creer la perversa propaganda yanki.
Día 10: Ahora ya no me fío de los medios de información: son los medios de contrainformación los que merecen la pena. Puede que no tengan fuentes o que a veces no sean del todo fidedignas, pero al menos no son panfletos que se mueven al son del dinero. Defienden causas mucho más dignas.
Día 11: Decido que ya es hora de pasar a la acción: activismo político. Esa panda de chupópteros corruptos que componen la fauna política española tiene los días contados. Cojo un traje viejo de un contenedor y me dirijo a un centro cívico. La mirada perdida, mi porte, mi espesa barba , unidas a mi locuacidad y ferocidad me granjean automáticamente el respeto de los izquierdistas allí reunidos. “Camaradas… ha llegado el momento.” les digo. A continuación les expongo los motivos por los que deberíamos pasar a la acción. Anonadados e incapaces de responder de forma fluida, consecuencia del consumo masivo de marihuana en los últimos años, asienten con convicción. Ha llegado la hora de cambiar el mundo.
Día 13: Convoco una manifestación delante del Ministerio de Trabajo. Exigimos que se suban las prestaciones por desempleo y se extienda el período de cobro, que se bajen los impuestos, se proteja al trabajador frente a los despidos blindando sus contratos… bueno, cosas justas y razonables.
Mis camaradas, más jovenes y vivaces, se exceden ligeramente en la protesta (algo comprensible por otra parte, ante lo injusto de la situación). Un casco de botella golpea a un policía en la cara de forma totalmente inintencionada. Minutos más tarde mis camaradas y yo nos encontramos recibiendo golpes y porrazos por parte de los nuevos “grises”. Los antidisturbio, que los llaman ahora. Un nombre que no oculta el sadismo y la impunidad de estos sujetos. La sombra del fascismo es alargada.
Día 14: Dos compañeros, víctimas de la violencia fascista, descansan en un hospital. Escribo una crónica para rebelion.org . Éxito total. La noticia de la brutal represión policial se extiende como la pólvora por internet. Nuestra lucha no ha sido en vano.
Día 17: Me siento plenamente realizado. He descubierto lo gratificante que es luchar por una causa justa. Llevo varios días yendo al centro cívico y hablando a los chavales sobre historia, filosofía y política. Pese a que la marihuana les ha destrozado la memoria a corto plazo y la capacidad de concentración, se esfuerzan por atender, aunque luego no retienen. Pero tienen actitud y disposición , y eso es bueno. Les doy un taco de carteles contrainformativos para pegar por el barrio.
Día 20: El Gobierno estadounidense ha atacado Chile con un terremoto tremendo. Es intolerable. Reúno a los chicos del centro y decidimos atacar la embajada de los EEUU como forma legítima de protesta ante sus abusos. Somos unos 40. Yo me quedo en el centro cívico coordinando la operación. Sin embargo, la falta de preparación, lentitud de reflejos y el exceso de calimotxo convierten la operación en un auténtico fracaso. Parece que el fascismo vuelve a ganar.
Día 21: La policía me detiene. Les llamo fascistas, pero no opongo resistencia, sería inútil. Una hora más tarde mi abogado me comunica que he sido detenido como cabecilla de una organización terrorista. Ridículo. El Estado opresor quizá pueda intentar silenciarme, pero hay más como yo. Gente que no está dispuesta a agachar la cabeza y decir “sí señor”. Gente con ideales, gente con principios. Mi abogado me dice que puedo alegar enajenación mental. Seguramente me libre, dada mi edad, mi posición y mis influencias.
¿Renunciar a todo por lo que he luchado en los últimos días? ¿Mirar hacia otro lado con las injusticias? ¿Cómo olvidar lo que sé ahora del mundo? ¿Cómo podría? Es entonces cuando mi abogado me recuerda que tengo dinero, mucho dinero. Y es entonces cuando finaliza mi particular descenso a los infiernos.

[...] 21 Días como un izkierdista expertologia.es/2010/04/21-dias-como-un-izierdista/ por Splinter hace 5 segundos [...]
jajajaja tio q bueno
va ahora en serio, eres lamentable. Pero no por ser de ultraderecha, que tambien. Si no por rezumar odio, xenofobia, homofobia…
.¿ Tu sabes lo feliz q vive uno mirando al sol y sonriendo?
No se si lo q te pasa es q tienes que follar o cagar. Pero háztelo mirar.
Jose, dos cosas:
1. La primera es que acabo de venir de cagar.
2. La segunda es que soy consciente de lo feliz que se vive mirando al sol y sonriendo. Es por es que vivo cara al sol. Un saludo.
[...] » noticia original [...]
Con un sueldo de 3000 euros al mes hasta el más hippie rastas se hace de la falanje………
Ha tenido que ser una experiencia durísima. Leer a rebelión.org y kaosenlared voluntariamente no lo hace cualquiera con dos dedos de frente y seguir siendo coherente.
Mis congratulaciones, de todo se aprende (o no).
Solo te digo una cosa, no siempre fuiste una bestia de la galaxia,
recuerda que una día tu también fuiste humano
Gracias por mostrarnos la cara sucia de la realidad, aunque en realidad, si no la conocía ya era porque no tenía ningún interés en conocerla.
Espero que al menos no te dejaras hacer ninguna rasta porque entonces tendrás que cortar tu otrora preciososa cabellera, aunque, mirándolo bien, eso te convertiría en un mártir de nuestra causa…
Eres un héroe, un valiente, y un auténtico ejemplo a seguir. Casémonos.
Genial. Sencillamente genial.
Lo que más me gusta es cómo la coherencia brilla por su ausencia en esta sociedad.
Y lo de escaparse a ver los toros…jajajajaja
Hola,
Felicidades, eres genial.
=)
Hola,
Mi amiga J y yo, después de años de despreciar a los pobres en concreto y al pueblo llano en general, te hemos encontrado y hemos decidido que queremos casarnos contigo. Con capitulaciones, of course, que tampoco es cuestión de poner en riesgo el dinero de papá…
Besis
Hola, lo siento pero yo estoy prometido ya a una bella mujer. No obstante, podéis enviarme fotos desnudas por correo, y yo decidiré si vale la pena un escarceo. No hace falta que seáis mayores de edad.
Un saludo y besis a vosotras.
Que asco das. A tremendous punch is loading…
Que nivel,que comprensión lectora tienen algunos ¿Que pasa,que el día que enseñaron el termino ironía en clase estabais dormidos o haciendo pellas?
En serio, acojonante. un uso de la ironia tan bestial que ni siquiera lo entiende la gente jajaja
muy buen articulo
Si hubieses leído rebelion.org sabrías que es una página recopilatoria de otras webs y no una informativa donde mandar crónicas, así que la próxima vez que hagas un relatillo pseudogracioso, por lo menos documéntate